No te falta motivación, te falta autocompasión.

en Blog

Por: Verónica Flórez / @soyalkalina

Si hacer ejercicio siempre había estado en tu lista de prioridades, pero nunca antes lo habías abordado desde un enfoque de disfrute y por eso, siempre terminabas abandonando, sintiéndote culpable y entrando en un ciclo infinito de empezar y nunca acabar.  Estás en el lugar correcto para comenzar a contarte y a escribir una historia diferente.

A la mayoría de nosotras, nos hicieron construir una relación con el ejercicio basada en el odio hacia nuestro cuerpo y en querer cambiarlo a costa de todo. “Haz suficiente cardio para que pierdas peso” “Tienes que hacer ejercicio al menos dos veces al día” “No te estás esforzando lo suficiente”. Este tipo de mandatos se convirtieron poco a poco en el único foco para ir a un gimnasio, salir a trotar o intentar practicar algún deporte. 

Y esto, derivó en la completa desconexión con nuestro cuerpo, en dejar de saber que necesita, qué es capaz de hacer y cómo se siente al lograr cumplirlo. 

Por eso, hoy te propongo, que esta vez, cambiemos la historia alrededor del ejercicio y la “motivación” que hay detrás de hacerlo. Que al comenzar hacer ejercicio, comiences por preguntarte que necesita tu cuerpo, cuánta energía tiene, si tiene alguna molestia o dolor. Que también comiences a invitar a la curiosidad a entrar a la ecuación: ¿Qué tipo de actividad física has querido implementar y nunca lo has hecho? ¿Qué ejercicios te gustaban cuándo eras pequeña? ¿Qué otras formas de moverte – además de ir a un gimnasio – Puedes encontrar? Y finalmente, deberías comenzar a cambiar la perspectiva sobre como ves tu cuerpo y lo que quieres de él. Tu cuerpo es tu motor, tu vehículo, el que te para de la cama todos los días y hace posible que cumplas todos tus sueños, deja de castigarlo, deja de tratarlo con dureza y comienza por encontrar la forma de retarlo con amor y compasión.

Siempre es posible comenzar a contar una nueva historia.

Related Articles